En la etapa de hoy vamos a alcanzar a Raquel y sus compañeros de camino. Aunque habíamos planeado coincidir llegando a Santiago, hemos llevado ritmos distintos y al final vamos a llegar con días de diferencia.
Hasta Santiago nos quedan cerca de 120 km de duro camino con muchísimas subidas y bajadas, y aunque lo lógico sería hacerlo en dos etapas, hemos visto que hoy viernes es el único día de la semana en que saca el famoso botafumeiro en la misa de peregrinos de la catedral de Santiago, así que nos planteamos hacer hoy toda la etapa y llegar a tiempo del evento.
Nos ponemos en marcha a las 8:00, el día está gris y nada más salir de Sarria el camino, aunque muy bonito, tiene unas subidas bastante empinadas.
En seguida mejora el camino y el tiempo, quedándose un día perfecto para la bici. Nos cruzamos en varias ocasiones con nuestros amigos los ciclistas italianos.
Tras una buena bajada al valle del Río Miño lo cruzamos para llegar a Portomarín que es donde coincidimos con Raquel. Tras una breve encuentro que ciertamente me sabe a poco, continuamos nuestra etapa.
A partir de Portomarín nos enfrentamos a 15 kilómetros en los que el camino asciende 400 metros, y desde este punto, ya durante toda la etapa, se suceden cuestas arriba y cuestas abajo que son un autentico rompepiernas.
En Palas del Rei tomamos la N-547, que aunque no evita las subidas, al menos hace que rodemos a bastante más velocidad que por el camino, cosa importante si queremos llegar antes de las 19:30 a Santiago.
Hacemos la parada obligatoria en la pulpería Ezequiel de Melide. La tentación de comer hasta hartarnos es grande, pero aún nos quedan 53 kilómetros así que nos conformamos con una ración de pulpo.
Continúan las subidas y bajadas y la mayor parte del tiempo voy a rueda de Inés, que impone un ritmo bastante alto.
Los últimos 15 km, de nuevo por el camino, aún teniendo fuertes pendientes y tramos de piedras y barro, suponen un descanso de los duros km hechos por carretera.
Conseguimos llegar a Santiago antes de las 19:30 ¡Reto superado!
Finalmente han sido 119 kilómetros con un ascenso acumulado de 1592 metros por todo tipo de terreno en cerca de 11 horas de pedaleo casi continuado. Un récord personal que me costará superar.

Fuimos directos al Albergue Seminario Menor, con la intención de dejar las bicis y salir pitando hacia la catedral, pero vimos que íbamos demasiado justos de tiempo, estábamos cansados, y preferimos ducharnos tranquilamente antes de salir del albergue, así que, después de todo, no vimos volar el Botafumeiro.
El albergue está muy bien, a 10 minutos andando de centro de Santiago, es un gran edificio con casi 200 plazas, 22 de las cuales son habitaciones individuales. Nosotros nos hospedamos en una de las habitaciones comunes (10€).
Para cuando salimos del albergue ya estaba cerrada la catedral y la oficina del peregrino.
A la mañana siguiente a primera hora fuimos a recoger la Compostela en la oficina del peregrino, había ya bastantes peregrinos, pero nada comparado con la cola que se había formado unas horas después cuando volvimos a pasar por ahí. Nos encontramos allí por ultima vez a los ciclistas italianos, que acababan de terminar su última etapa.
Por la tarde, después de visitar la catedral, de comer en una terracita un menú con su tarta de Santiago y todo, y dar una vuelta por Santiago, llega el momento de partir.
Han sido un total de 10 etapas en las que he recorrido 763 km con un ascenso acumulado de más de 8.000 metros con todo tipo de terreno y de condiciones meteorológicas.




