viernes, 30 de mayo de 2014

10ª Etapa: Sarria - Santiago de Compostela

En la etapa de hoy vamos a alcanzar a Raquel y sus compañeros de camino. Aunque habíamos planeado coincidir llegando a Santiago, hemos llevado ritmos distintos y al final vamos a llegar con días de diferencia. 

Hasta Santiago nos quedan cerca de 120 km de duro camino con muchísimas subidas y bajadas, y aunque lo lógico sería hacerlo en dos etapas, hemos visto que hoy viernes es el único día de la semana en que saca el famoso botafumeiro en la misa de peregrinos de la catedral de Santiago, así que nos planteamos hacer hoy toda la etapa y llegar a tiempo del evento. 

Nos ponemos en marcha a las 8:00, el día está gris y nada más salir de Sarria el camino, aunque muy bonito, tiene unas subidas bastante empinadas. 


En seguida mejora el camino y el tiempo, quedándose un día perfecto para la bici. Nos cruzamos en varias ocasiones con nuestros amigos los ciclistas italianos.

Tras una buena bajada al valle del Río Miño lo cruzamos para llegar Portomarín que es donde coincidimos con Raquel. Tras una breve encuentro que ciertamente me sabe a poco, continuamos nuestra etapa. 


A partir de Portomarín nos enfrentamos a 15 kilómetros en los que el camino asciende 400 metros, y desde este punto, ya durante toda la etapa, se suceden cuestas arriba y cuestas abajo que son un autentico rompepiernas.

En Palas del Rei tomamos la N-547, que aunque no evita las subidas, al menos hace que rodemos a bastante más velocidad que por el camino, cosa importante si queremos llegar antes de las 19:30 a Santiago.

Hacemos la parada obligatoria en la pulpería Ezequiel de Melide. La tentación de comer hasta hartarnos es grande, pero aún nos quedan 53 kilómetros así que nos conformamos con una ración de pulpo. 


Continúan las subidas y bajadas y la mayor parte del tiempo voy a rueda de Inés, que impone un ritmo bastante alto.

Los últimos 15 km, de nuevo por el camino, aún teniendo fuertes pendientes y tramos de piedras y barro, suponen un descanso de los duros km hechos por carretera.

Conseguimos llegar a Santiago antes de las 19:30 ¡Reto superado!

Finalmente han sido 119 kilómetros con un ascenso acumulado de 1592 metros por todo tipo de terreno en cerca de 11 horas de pedaleo casi continuado. Un récord personal que me costará superar.



Fuimos directos al Albergue Seminario Menor, con la intención de dejar las bicis y salir pitando hacia la catedral, pero vimos que íbamos demasiado justos de tiempo, estábamos cansados, y preferimos ducharnos tranquilamente antes de salir del albergue, así que, después de todo, no vimos volar el Botafumeiro.

El albergue está muy bien, a 10 minutos andando de centro de Santiago, es un gran edificio con casi 200 plazas, 22 de las cuales son habitaciones individuales. Nosotros nos hospedamos en una de las habitaciones comunes (10€).

Para cuando salimos del albergue ya estaba cerrada la catedral y la oficina del peregrino.

A la mañana siguiente a primera hora fuimos a recoger la Compostela en la oficina del peregrino, había ya bastantes peregrinos, pero nada comparado con la cola que se había formado unas horas después cuando volvimos a pasar por ahí. Nos encontramos allí por ultima vez a los ciclistas italianos, que acababan de terminar su última etapa.


Por la tarde, después de visitar la catedral, de comer en una terracita un menú con su tarta de Santiago y todo, y dar una vuelta por Santiago, llega el momento de partir.

Para la vuelta he alquilado un coche que recojo en la estación de tren. Inés por su parte, saldrá en autobús esta noche hacia Bilbao para volver a empezar el Camino de Santiago pero esta vez el del Norte que recorre toda la costa cantábrica.


Han sido un total de 10 etapas en las que he recorrido 763 km con un ascenso acumulado de más de 8.000 metros con todo tipo de terreno y de condiciones meteorológicas.

jueves, 29 de mayo de 2014

9ª Etapa. Villafranca del Bierzo - Sarria

Hoy ha estado lloviendo todo el dia. Precisamente hoy que tenemos por delante la dura subida a O Cebreiro. Es una etapa dura con un ascenso acumulado de más de 1300 metros. 

Al poco de salir de Villafranca del Bierzo comenzamos el ascenso. En los primeros 20 km el Camino transcurre paralelo a la N-6, incluso durante un buen tramo va por la propia N-6, que ya no tiene casi tráfico desde que existe la autopista A-6 que va paralela a ésta. 

Asi ganamos 200 metros hasta las Herrerías donde el camino se nivela momentáneamente para luego comenzar la verdadera ascensión. 

En unos 7km se ganan 600 metros. Y aunque toda la subida para bicicletas esta asfaltada, nos metemos durante un tramo por el camino de los caminantes, que con la lluvia además de las piedras y el terrible desnivel, tiene mucho barro, lo que nos obliga a subir buena parte carteando la bicicleta para sorpresa de los peregrinos que no entienden que alguien vaya por ahí en bici. 

Paramos en una cafetería llena de peregrinos empapados durante un momento para recomponernos después del tramo de tierra y continuamos la ascensión por el asfalto. 

Llegamos a O Cebreiro y sigue lloviendo. Paramos  para sellar la credencial y ponernos algo más de ropa para la bajada y nos ponemos en marcha. 

Desde O Cebreiro se comienza a descender, pero al poco hay que volver a descender nuevamente el Alto do Poio. Cuando lo coronamos paramos a comer algo en un bar y comenzamos la bajada que ahora sí es un descenso continuado por carretera de unos 700 metros. 

En Triacastela, primer pueblo después del largo descenso, paramos y nos encontramos con unos simpáticos ciclistas italianos con los que ya habíamos coincidido anteriormente. 

Pasamos por Samos, con su imponente monasterio pero la lluvia que nos esta acompañando todo el día hace que no hagamos la que sería parada obligada con mejor tiempo para hacer al menos una foto.

Sacar el móvil para hacer una foto bajo la lluvia y con toda la ropa y guantes empapados no resulta tarea fácil, por eso echaréis en falta las fotos de esta etapa. 

Cuando llegamos a Sarria, nuestro destino de hoy, ya ha dejado de llover. 


Nos hospedamos en el albergue O Dormiño, un muy buen albergue privado (10€) que ya conocía y que destaca por el impresionante menú del peregrino (felicitación al cocinero). 


Tras un paseo para ver el pueblo y comprar alguna cosa volvemos al albergue a descansar un rato y zamparnos ese gran menú para reponer fuerzas para mañana, que va a ser una etapa especial. 


miércoles, 28 de mayo de 2014

8ª Etapa: Rabanal del Camino - Villafranca del Bierzo

Amanece un día frío y ventoso con algo de lluvia. Somos los últimos en abandonar el albergue y nos ponemos en marcha a las 9:30. 

Retomamos la subida al puerto que empezamos ayer, pero a partir de Rabanal la pendiente es más pronunciada. Subimos a buen ritmo, yo menos sobrado que Inés, mi compañera de viaje argentina que está en mejor forma que yo. 

Paramos brevemente en Foncebadón para que nos sellen la credencial (hoy hemos recopilado bastantes sellos) y continuamos el ascenso hasta la Cruz de Ferro.


La tradición dice que hay que traer una piedra y dejarla al pie de la cruz, yo de hecho he traído una piedra que cogí en una de las primeras etapas, pero por no buscarla en las alforjas, no la dejo. Por cierto, que mal me organizo con las alforjas cada vez que necesito sacar algo lío un follón que parezco Pepe Villuela o Mr. Bean.

En la cruz hay parados un montón de ciclistas en particular dos madrileños y dos argentinos con los que luego vamos a ir coincidiendo a menudo. 

Cuando nos ponemos en marcha de nuevo empieza a llover con más fuerza, y un poco antes de comenzar el descenso paramos en el curioso albergue de Manjarin para sellar la credencial de nuevo. 


Al poco de comenzar la bajada el tiempo mejora de forma radical, deja de llover, sube la temperatura y sale el sol, con lo que el descenso de 900 m de desnivel se convierte en una delicia: una carretera con poco tráfico, con curvas, y un bonito paisaje.

Paramos en Molinaseca y nos encontramos de nuevo con ciclistas comentando la bajada. 


Tras un tramo de subida comenzamos la bajada a Porferrada. Allí nos pasamos por el albergue municipal y por el punto de información al peregrino donde volvemos a coincidir con los ciclistas argentinos y alguno más. 


Visitamos el castillo, que esté día sale gratis y tras un pequeño recorrido por la zona vieja de la ciudad, compramos algo de comida y comemos algo antes de continuar. 

El último tramo hasta Villafranca del Bierzo se complica al final en unos caminos entre viñedos con subidas y bajadas que al final de la etapa se hacen duras. 

Justo cuando estamos llegando al Villafranca comienza a llover y nos metemos en el Albergue Municipal, que como todos los que hemos visitado hasta ahora está muy bien. En éste hasta nos hay dado unas sábanas y fundas de almohada deshechables. 


Tras una ducha y un rato de descanso vamos a dar una vuelta por el pueblo en bici y nos encontramos a los dos madrileños y a los dos argentinos, que están hospedados en el mismo albergue. 
Visitamos la colegiata, paseamos por el río y cenamos un menú del peregrino en una de las terrazas del pueblo. 

martes, 27 de mayo de 2014

7ª Etapa: León - Rabanal del Camino

Tras una sonora noche de ronquidos, hay que levantarse pronto, y bajar a desayunar antes de las 7:30, que cierran. A las 8:00 ya estamos dando pedales. 

Tras salir del casco antiguo de León y pasar por el Parador, hay que callejear un par de kilómetros con cuestas arriba hasta salir por la N-120. 

La mayor parte del Camino entre León y Astorga transcurre por la N-120. En ocasiones por el lateral y la mayor parte por un camino paralelo. 

Unos km antes de Astorga el camino se desvía hasta Puente de Orbigo donde hacemos una pequeña parada para comer algo. 


Y después se adentra en una zona boscosa con caminos muy pedregosos y cuestas bastante empinadas. 



Tras unos 10 km por este terreno llegamos a un alto desde el que se divisa Astorga. 


Poco después de las 12:30 ya estamos en Astorga, donde hacemos una parada larga para visitar la ciudad.


Entramos a ver el palacio de Gaudí, y la catedral  


Y pasamos por el mercadillo que hacen los martes en la plaza. 


Inicialmente tenía previsto que éste fuera mi final de etapa, pero como es tan pronto y hace buen tiempo decidimos continuar otros 20 km hasta Rabanal del Camino. Un bonito tramo cuesta arriba. 


Llegamos al albergue municipal de Rabanal a las 15:45 justo en el momento en que el tiempo empieza a estropearse. 


En el albergue nos encontramos con un cetrero con su águila Harris y a un señor que esta haciendo el camino a caballo y conversamos un rato de animales. 

Hemos hecho la colada, confiando en que con la estufa de leña se seque, que vamos a necesitar ropa seca mañana porque viene frío y lluvia para subir el puerto de Foncebadón. 

lunes, 26 de mayo de 2014

6ª Etapa. Sahagún - León

Como era de esperar, desde que llegue al Camino Francés todo es diferente. Ayer conocí a mucha gente de distintos sitios, en particular 3 de Madrid, bueno, más que de Madrid, Residentes en Madrid: una italiana que venía cuyo marido trabajaba en Indra (no comments), un conductor de la Emt, que vive en Alcobendas que viene en bici desde St. Jean Pied de Port, y una argentina que viene en bici desde Madrid como yo. 

Aunque ayer mis nuevos amigos y yo fuimos de los últimos en acostarnos, esta mañana a las 6:00 de la madrugada ha empezado la juerga de los madrugadores y ha sido imposible seguir durmiendo mucho más. A las 8 ya estaba en la bici. 

Hoy, después de 5 días completamente en solitario, he ido acompañado de la chica argentina, además del montón de peregrinos con los que nos hemos ido cruzando en todo momento. 

El trayecto hasta Mansilla de Mulas, pasando por Burgo Ranero y Reliegos está muy bien acondicionado. El camino todo plantado de árboles cada pocos metros y buena parte transcurre paralelo a una carretera sin prácticamente nada de tráfico por la que se ha podido rodar muy cómodamente. 


Tras una parada en Mansilla para comer algo, continuamos unos pocos km en los que el Camino va por el arcén de la N-601, después éste se separa, ya por camino de tierra y nos encontramos una serie de cuestas antes de llegar a León. 


En León nos dan la bienvenida unos cuantos de protección Civil que tienen montando un puesto para recibir a los peregrinos. Nos han preguntado de donde venimos, nos han sellado la Credencial y nos han dado un plano e información de utilidad. 

Antes de las 13:00 ya estamos en el albergue del Monasterio de las Benedictinas, que es bastante grande, 125 plazas, y lo tienen muy organizado, dormitorios separados para hombres y para mujeres, y horario de desayuno muy temprano. 

Después de la ducha y un pequeño de descanso, con toda la tarde por delante cogemos de nuevo la bici, y nos vamos a recorrer León, pero sin alforjas (que diferencia!). 


Al final estamos cerca de 3 horas más en la bici, con lo que, aunque sólo han sido 56 km de etapa, con el paseo han sido bastantes km más. 



Ha sido entonces cuando ha llegado el
contratiempo de esta etapa: hemos perdido las bicis. 

Hemos dejado las bicis en el parking subterráneo de un centro comercial en el que hemos entrado para comprar algún cachivache para la bici y comer en el 100 montaditos, y cuando hemos vuelto a por ellas ¡¡no estaban!!

¡¡¡Horror!!!

Realmente las habíamos dejado unos metros más alla y las hemos encontrado en menos de 5 minutos, pero tenía de contarlo dándole algo de suspense, que si no hay contratiempos el blog no tiene emoción. 😝


El resto de la tarde descansando y luego un paseo con helado y a dormir pronto que los desayunos son de 6:30 a 7:30!!

domingo, 25 de mayo de 2014

5ª Etapa. Medina de Rioseco - Sahagún


Hoy es la última etapa del Camino de Santiago de Madrid. Mi destino es Sahagún, el punto en el que se junta el Camino Francés. 

Mis dos compañeros de albergue se levantan a eso de las 7, y para cuando yo me levanto, a las 8, ellos ya se han ido, así que al final no les he conocido. 

Desayuno, recojo la bici que las hermanas amablemente me habian guardado en el garaje, y emprendo la marcha.

El camino sale de Medina paralelo al Canal de la Castilla rodeado de árboles en todo momento. 


Tras unos km de llega a unas exclusas donde el camino se separa del canal. 


Antes de continuar por el Camino, sigo por la orilla del canal hasta un curioso puente donde se cruzan, por arriba las aguas del canal y por debajo las del rio Sequillo. 


Regreso a la exclusa para retomar el camino, transcurre entre campos y más campos de cultivo pasando por Tamariz de Campos, Moral de la Reina, Cuenca de Campos y Villalón de Campos.

En Villalon de Campos veo una gasolinera que tiene pistolas de lavado a presión y aprovecho para lavar la bici, que todavía estaba llena de barro del incidente del otro día, debe ho se había secado quedándose pegado como el cemento. 

Desde Cuenca de Campos hasta Villalón de Campos se va por la Via Verde "Tierra de Campos", perfectamente acondicionado, con árboles en todo el recorrido y puntos de descanso con bancos. Se agradece descansar de los pedregosos caminos y rodar por un camino perfectamente alisado y acabado con grava fina. 


En Villalón de Hago mi primera parada en una pastelería y me como un. Bollo lleno de crema y azúcar recomendación de la pastelera. 


Más y más caminos por campos de cultivo, Fontihoyuelo, Santervás de Campos, Arenillas de Valderaduey. 


Desde Arenillas hay un buen tramo paralelo al rio Vanderaduey por un camino tomado por la vegetación con sólo dos estrechas senda donde estaban las rodadas por las que hay que ir "cepillando" las alforjas. 


Una pronunciada y pedregosa bajada lleva a Sahagún. Y nada más entrar empiezo a ver peregrinos por todos los lados, unos a pie, otros en bici. Y me doy cuenta, no sin cierta pena, que el camino que he estado viviendo hasta ahora se ha acabado. 

He disfrutado mucho de esas horas por caminos completamente solitarios, pensando, oyendo música, o simplemente pedaleando y viendo el paisaje. Lo voy a echar de menos, pero lo que viene también tiene buena pinta. 


Parece ser que aquí no tienen un albergue para cada peregrino, así que tendré que compartir.

El albergue Cluny es una antigua iglesia que han habilitado como albergue con 64 plazas. Cuando he llegado yo a las 16:30 ya casi no quedaban plazas. 


Por ultimo el perfil de la etapa. Han sido algo más de 70 km sin mucho desnivel, y sin viento, sólo el estado de algunos caminos con mucho empedrado ha dificultado un poco el avance. La etapa más fácil desde que empecé. 


sábado, 24 de mayo de 2014

4ª Etapa. Alcazarén - Medina de Ríoseco

Hoy hace bueno! Ni lluvia ni viento, cielo azul con algunas nubes y una temperatura como para ir cómodo con un cortavientos. 

La primera parte pinos y arena similar a lo de ayer, pero hoy me encuentro un tramo especialmente arenoso.


Deduzco que están removiendo la arena para arreglar el camino, pero el caso es que hay que bajarse de la bici. Así que busco una alternativa y avanzo por sendas estrechas hasta que veo que me separo del Camino y tengo que volver al arenal. 


Unos km después los caminos de los pinares están mucho mejor. 

El último tramo hasta Puente Duero lo hago por carretera. Es un tramo habitual de ciclistas y como hoy es sabado me cruzo con muchos, pero ninguno con alforjas. 


Desde allí hasta Simancas hay carril bici ¡así da gusto!


Llegando a Simancas se adivinan las cuestas que hay justo después


Y en Simancas la primera parada en una terracita estratégicamente puesta a la orilla del Pisuerga. 


Tras pasar por el castillo se cruza la autopista por un paso subterráneo y se sale de Simancas por una buena cuesta. 


A partir de este punto el paisaje cambia radicalmente, se acaban las zonas de bosque y los pinares que había habido hasta ahora y comienzan los campos de cereales. 


Al fondo se ve Valladolid, pero como no me he traído una cámara en condiciones, pues con el móvil no se ve una mierda. 


Largas rectas entre trigales completamente llanas van conectando Ciguñela, Wamba y Peñaflor de Hornija, interrumpidas sólo por los valles que hay al llegar a los pueblos de Wamba y Peñaflor, donde hay que bajar para luego volver a subir inmediatamente. Esto es especialmente duro en Peñaflor de Hornija con una subida con una pendiente tremenda. 


Tras esta subida paro a comerme un bocata de tortilla. Al salir del pueblo se vuelve a bajar de nuevo por una pendiente también muy pronunciada y a dé nuevo se vuelve a sulo que a continuación se vuelve a subir. 

Similar paisaje hasta Castromonte. 


Y un último tramo rápido cuesta abajo hasta Medina de Ríoseco, que a pesar de su nombre tiene hasta puerto, eso si, en el Canal de Castilla, no en el río. 



Esta noche duermo en el albergue del convento de las Clarisas, está muy bien, y por primera vez no estoy solo, hay 2 franceses hospedados que vienen andando, pero no les he conocido, porque cuando he llegado yo ellos habían salido, y cuando he salido yo a cenar (y ver la final de la Champions) y he vuelto, ya estaban durmiendo.  Mañana les conoceré, si no madrugan mucho, claro.